martes, 13 de enero de 2009

¿Palmares o no Palmares? La vida debe continuar


Antes de entrar con la polémica pregunta de si se debe o no hacer las fiestas de Palmares, es inevitable no comentar el gran dolor que vive Costa Rica debido al terremoto de 6,2 grados en la escala de Ritcher que sacudió nuestro país la semana pasada.

Por más que trato de hacer memoria, no recuerdo haber visto un desastre natural que generara tanta duelo y consternación. Ya sabemos que anualmente nos golpean inundaciones y otros fenónemos naturales; pero no siempre vemos como dos niñas que están jugando en la acera terminan bajo miles de toneladas de tierra, luego de un terremoto; o que un trabajador de la Dos Pinos queda sepultado junto a su vehículo, varios metros lejos de lo que, 40 segundos antes, era una carretera.

Los correos y llamadas de personas de otros países preguntando sobre nuestra seguridad no se han hecho esperar. Claro, es que las imágenes son aterradoras. Tanto que un jugador paraguayo que La Liga contrató para el nuevo torneo decidió no venir a Costa Rica por miedo a los temblores.

Lo que me tiene orgullosa de mi pueblo es que responde cuando lo tiene que hacer. Personas particulares, grupos religiosos, empresa privada se han organizado de muchas maneras para que hagamos nuestro aporte. Podemos ir directamente a dejar artículos necesitados a centros de acopio instalados inclusive en Casa Presidencial, hasta enviar un mensaje de texto para mandar un monto de dinero específico.

Las redes sociales han hecho lo suyo informando, como debe ser y al instante, sobre cómo ayudar, además del proceso de rescate de víctimas.

Así que sin ahondar mucho en lo que ya se ha dicho; creo que es momento de agarrar fuerzas y levantarnos como ya lo estamos haciendo.

¿Se deben cancelar o no las fiestas de Palmares? Cada quién tendrá su opinión y se reflejará en la convocatoria que tenga el evento. Si no está de acuerdo con que se hagan, simplemente no vaya. Y de igual manera, quien vaya, estará colaborando con los damnificados; así que es cuestión de decisión.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Memorias del 2008


¡Qué rápido se fue el año!

Estuvo lleno de acontecimientos y cambios. A nivel internacional, fuimos testigos de la elección del primer presidente negro en Estados Unidos; tuvimos una tica en Latin American Idol que mantuvo a todo el país pendiente de ella; Nery Brenes destacó en las Olimpiadas de Beijin y el mundo enteró fue y sigue siendo golpeado por la crisis económica en Estados Unidos.

Pero lejos de querer hacer un resumen de hechos, aprovecho para compartir lo que me queda del 2008, lo que dejo atrás y lo que anhelo:

- Un cambio laboral que me reta a probarme cada día como profesional.
- La confianza en uno mismo es la clave para hacerle frente a las pruebas que nos pone Dios en el camino.
- No todo sale como uno quiere, pero luego la vida se encarga en demostrar el por qué.
- No podemos poner en manos de otros nuestra propia felicidad.
- No me arrepiento de lo que hice, si no de no haber tenido el valor para hacer lo que quería. A veces es bueno arriesgarse.
- Hay que decir lo que pensamos y sentimos sin temor. Lo más que puede pasar, es que no pase nada.
- Ser lo suficientemente maduro para aprender de los errores y proponerse a no cometerlos de nuevo.
- Analizar bien las cosas para tomar las decisiones adecuadas, pero no tener temor si no resulta como pensábamos. Todo tiene solución.
- No tener miedo a decir no y decir sí sin temor.
- Si no sabe algo, preguntelo sin pena.
- De cada experiencia vivida, tome lo bueno como recuerdo y lo malo como aprendizaje.
- Di "te quiero" sin temor pero acepta cuando no sos correspondido.
- No aferrarse a un amor imposible.
- Luchar por tus metas sin importar lo que los demás piensen.
- Conserva a tus amigos. No les mientas. La amistad se forja con confianza y respeto.
- Tu familia siempre te apoyará en todo momento.
- Que las críticas destructivas no te hagan daño, especialmente si vienen de personas de poco fiar.
- Rodeate de personas de bien.
- Definir lo que quieras para tu vida.
- Disfrutar cada momento vivido sin pensar en lo que vendrá después.
- Y por último, agradecer infinitamente a Dios por permitirme vivir un año más al lado de las personas que quiero.

Solo me queda desearles a todos un 2009 lleno de bendiciones. En los momentos duros, confíen en sí mismos y verán que lograrán superar los obstáculos que se les presenten.

¡Que todos sus sueños se cumplan!

martes, 16 de diciembre de 2008

En tierras centroamericanas

La semana anterior estuve en Honduras y Guatemala, realizando unos diagnósticos de comunicación interna en DHL.

Confieso que iba sumamente asustada pues, tenía una responsabilidad grande al realizar este trabajo sola, habían expectativas sobre mí y estaba ansiosa por conocer a las personas que conforman la empresa en los otros países.

En Honduras me trataron muy bien, aunque solo conocí un poquito de San Pedro Sula. Poquito me refiero al trayecto entre el hotel y la empresa, pues la inseguridad impide salir de noche.

Luego de haber trabajado bastante en Honduras, a Guatemala llegué como un zombie, pues tenía solo tres horas de sueño; pero el calor de la gente compensó todo. Se deshicieron en atenciones y todos fueron muy abiertos y amables conmigo.

Lo mejor fue un grupo de colaboradores del departamento de Ventas de la empresa, que me hicieron sentir como en casa.

Sergio ("Gato"), Hector (Giovanni, todavía no entiendo esa doble personalidad), Gloria, Marianel y mi compañero allá, Tekandi; hicieron "yunta" con el fin de hacer mi estadía placentera.

Cuando les conté que iba a ir a Antigua el sábado por la mañana, inmediatamente me dijeron que una cosa era ir en la mañana y otra de noche, y que ellos se encargarían de llevarme en la noche.

Como diría mi mamá, "renca y la empujan..." Por supuesto que accedí a tal generosidad de parte de mis nuevos amigos chapines.

Llegamos a Antigua el viernes en la noche y yo estaba congelada. Calculo que estábamos a unos 12 grados, pero para ellos era sumamente normal. Primero comimos y luego nos fuimos a la disco. Llena de europeos, la música era variada, muy movida y la gente no paraba de bailar.
Cuando ya estaba empezando a entrar en calor, prendieron las luces. Volví a ver el reloj y eran las
12:30 pm. "Sí, es que en Guatemala se acaba la fiesta a la 1 am", me dijeron. Inmediatamente pensé que en Costa Rica harían toda clase de manifestaciones, con llantas quemadas incluidas, ante una ley así.

Al día siguiente, el panorama era distinto. De camino se ve el Volcán de Agua, que en la época de la Colonia, se llenó de agua por los torrenciales aguaceros y explotó inundando toda la ciudad. Al lado está el Volcán de Fuego, llamado así porque aún sigue activo y hace pequeñas explosiones que se ven desde lejos.

El recorrido empezó con un buen desayuno, y luego, ¡a comprar!. Había de todo. Collares, pulseras y cuanta cosa se imagina uno, todo ofrecido en su mayoría por indias en las calles o en el Mercado de Artesanías.

Lo curioso de Antigua, es que los locales tienen prohibido colocar grandes rótulos en las afueras de sus establecimientos; por lo que llama la atención ver un sobrio rótulo de Mc Donald's, Burger King y Campero, que apenas ayuda para distinguirlo de cerca de los demás establecimientos.

Iglesias, Conventos y hasta un Cuartel de la Policía forman parte de la ciudad, de alrededor de 800 metros cuadrados. Y no se puede ir uno, sin antes subir al Cerro de la Cruz, que ofrece una vista panorámica de la ciudad con el Volcán de fondo. Simplemente espectacular.

En resumidas cuentas, mi estadía fue muy agradable no solo por el cariño de la gente; si no por la cultura que envuelve a un pueblo amenazado con tanta violencia.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Los enredos por una tarjeta de crédito


Antes de contarles mi anécdota, confieso que soy una enemiga pública de las tarjetas de crédito. Mi eterna canción de "no estoy interesada, por favor sáqueme de su base de datos"; probablemente le revuelva el estómago al pobre vendedor quién, al final de cuentas, está haciendo su trabajo y un un colerón debió llevarse, luego de echar todo el cuento que termina en nada.

Pero lo que son las cosas. Recientemente me dijeron que debía salir del país por cuestiones laborales y lo primero que pensé fue que todo lo tenía listo: pasaporte y visa al día. No hay problema. Hasta que me preguntaron: "¿tenés tarjeta de crédito?" "No, soy enemiga número uno de las tarjetas", contesté.

El discurso sobre la importancia de tenerla no esperó. Que si me enfermo, si se me pierden los viáticos o si únicamente me antojo de algo que me quiera comprar (razón por la que no uso tarjeta) fue parte de la lista sermoneada que me dieron para convencerme de ir a solicitar una.

Antes de dirigirme a la sucursal del Banco Nacional, llamé a oficinas centrales y me dijeron que podía ir en cualquier momento a solicitarla, que presentara únicamente una constancia salarial, recibo de agua, luz o teléfono, orden patronal y cédula. Y lo más importante, es que podía ir a dónde que me quedara mejor.

Con mis papelitos en manos me dirigí a la sucursal en el Mall San Pedro y con decisión dije: "Vengo a solicitar una tarjeta de crédito".

El joven que me atendió me volvió a ver con cara de perdido y me dijo como con miedo que el Banco no estaba dando crédito en este momento. "¿Cómo?" -le pregunté- "si yo llamé y me dijeron que solo presentara estos papeles"- y se los enseñé.

Mientras se rascaba la cabeza y consultaba con sus compañeros sobre cómo estaba el asunto, yo trataba de no alterarme por la fila de una hora que había hecho antes con tal de salir rápido de eso.

Al final se volvió y me dijo que lo iba a tramitar pero que no sería rápido porque todo lo estaban mandando para estudio. Accedí porque ya había hecho toda la vuelta, así que no me quedaba de otra. Claro, tenía que estarlo llamando o bien visitar la sucursal de San Pedro (no la del Mall) para ver si ya la tarjeta la habían entregado porque, por alguna razón, no pueden enviar las tarjetas a las sucursales donde uno hace el trámite y mucho menos al lugar de trabajo.

Salí verde de la cólera. Pero más me dio hoy, casi 28 días después de haber hecho el trámite, cuando me llamaron para decirme que "qué pena, pero que ¡tenía que tener un fiador!"

"¿Por qué no me dijeron eso desde el principio, cuando llamé?" le pregunté. "Es que los trámites cambian de sucursal en sucursal" - me respondió. Y para rematar, me dijo que tenía que ir a recoger los papeles a San Pedro para llevarlos a oficinas centrales en San José para hacer el trámite.

¡A ver! ¿Es que no existen reglas generales para hacer un simple trámite como solicitar una tarjeta de crédito?. ¿Cómo es posible que un mismo banco tenga diferentes procedimientos para un mismo trámite, dependiendo de la sucursal donde se solicite?

Evidentemente, no voy a seguir el proceso con este banco. Al final perdí tiempo, paciencia y me quedé sin mi tarjeta; para ahora darme cuenta que hay otras entidades que sí las están dando y que este banco lo único que hizo en hacer aún más engorroso un proceso como este.




miércoles, 26 de noviembre de 2008

"Dandogracias"


Así se traduce literalmente la celebración norteamericana Thanksgiving, que se celebra el cuarto jueves de noviembre, en donde las familias se reúnen para dar gracias a Dios. La fiesta va a acompañada de una gran cena y seguida por el Viernes Negro, donde todas las tiendas rebajan sus productos para marcar el inicio de la temporada navideña.

Si los ticos celebráramos esta fecha, me atrevería a describir la fiesta de esta manera:

La cena consistiría en una buena carne asada, bocas para picar donde no falte un "dip", frijoles molidos y salsa chunky. Unas 10 cajas de cerveza, una botella de whisky etiqueta negra, vodka y tequila.

El que pone la casa es el más fiestero y aparte de la familia, van los compas de la oficina, amigos de la U y los del barrio. Todos estos hacen el doble de los familiares, incluyendo a la tía que casi nunca ven y a la abuela con la que no se llevan.

¿Razones para dar gracias? En realidad hay varias. Porque, a pesar de la crisis y el ahogo en deudas, se pudo comprar el iPod más chuzo, ir a la playa cada vez que había fin de semana largo, cambiar el tuco de celular TDMA por un iPhone y juntar la plata para pagar la exorbitante cuenta antes de que le corten el teléfono. O bien, poder pagar la reconexión. Nada que un "tarjetazo" no pueda solucionar.

El viernes, por supuesto que sería de asueto también. Las filas para entrar a las tiendas y aprovechar las rebajas, darían la vuelta entera a la manzana y el 90% de los clientes se llevarían cosas que no necesitan o que luego de una "usada" dejarán en el rincón más oscuro del closet.

La tomadera de guaro se extendería hasta el domingo y el lunes más de uno se reportaría enfermo o llegaría con una cara que no tendría precio.

De igual manera y aunque no tengamos esta celebración; solo nos separan 4 días para que empiece diciembre, el cual estará lleno de fiestas así pero varias veces a la semana.



miércoles, 19 de noviembre de 2008

Nadie escarmienta por cabeza ajena


¡Y es que sucede tantas veces que aún no me explico cómo la gente no aprende!

Me refiero a un nuevo video bastante pasado de tono, donde una conocida presentadora de este país se muestra tal cual la trajo Dios al mundo, y sin dejar absolutamente nada a la imaginación.

No hay duda de que sea ella y, a pesar de que los medios han hecho lo imposible por tratar de comunicarse con ella, la madre de la joven de piel morena y que no canta tan mal, asegura que su hija es incapaz de algo así y que pone las manos en el fuego en su nombre.

Vamos a ver. La idea no es decirle a la mamá de esta muchacha, que no sea tan ingenua; el asunto va mucho más allá y hasta cierto punto, considero yo, tiene que ver con tener tres deditos de frente para ver las posibles consecuencias de los actos realizados.

¿Para qué exponerse a que manchen o señalen la imagen de una persona? En este caso creo que la joven del video es la principal, por no decir la única, responsable de que miles de costarricenses hayan visto algo que iba destinado para alguien más y que al final de cuentas lo utilizó para hacer daño.

La intimidad de cada pareja, debe quedarse así, en pareja. Es más cercano, más íntimo, hay confianza. Es mejor no dejar ningún tipo de material que se pueda divulgar, pues lastimosamente, para hacer daño solo hace falta encontrar el pretexto y alguien malintencionado.

Pudo haber sido un buen novio, pero uno no conoce realmente a las personas hasta que hacen algo así.

Sonaré muy conservadora, pero creo que la intimidad no es para grabarse; es para vivirse, sentirse y unirse emocional y físicamente con alguien. O bueno, así debería de ser...



jueves, 6 de noviembre de 2008

¡Sí se pudo!


El grito de "Yes, we can" que caracterizó la campaña del Senador Obama, retumbó más allá de las fronteras de los Estados Unidos, este martes 4 de noviembre.

Hasta pudimos ver como en Kenya se celebró la escogencia del primer presidente negro en la historia de la primera potencia del mundo.

Mucho se ha dicho de lo histórico que esto es para la humanidad, pero lo "bonito" del asunto empieza ahora.

Tengo que resaltar el hecho de que, si bien es cierto, es el primer presidente negro que llega a la Casa Blanca, no hay que olvidar que tanto las personas de color como las mujeres, se han ido abriendo campo en diversas puestos importantes, por lo que no debe sorprendernos mucho este hecho.

El señor Obama tiene una tarea titánica sobre sus hombros, de llevar la esperanza y el cambio que prometió durante su campaña a acciones concretas y palpables. Hacer que la gente que creyó en él, como la mencionada Ann Nixon Cooper, de 106 años; sienta que realmente el mundo ha cambiado para bien, que las barreras se han eliminado y que la unión por un bien común es posible.

Suena lindo, pero nadie dijo que sería fácil.

Sí creo que Obama tiene madera para materializar ese cambio del que tanto habló, pero es un trabajo en conjunto. Él sólo no puede hacerlo. Debe tener la sabiduría suficiente para tomar las decisiones correctas y tratar de quedarle bien a todo el mundo, que por ahí es donde los políticos comienzan a perder adeptos.

Para quienes no han tenido oportunidad de leer el discurso de victoria que dio la noche del martes en Chicago, aquí pueden verlo.

Estados Unidos y el mundo en general, necesita un cambio. Que sea la llegada del señor Obama, el inicio de ese cambio, el ejemplo que niños y jóvenes necesitan, y que finalmente entiendan, que nadie debe sentirse mejor o menor que ningún otro ser humano solo por tener un color de piel diferente, una inclinación sexual opuesta a la de la mayoría o una discapacidad física.

Yo creo que sí se puede. ¿Y usted? Los dejo con este video. "This is my America, your America, our America".