jueves, 13 de agosto de 2009

Madre por Convicción


Hace un año, cerca del Día de la Madre, les comenté la historia de Jéssica; una madre cocinera de 23 años, con dos hijos y un marido agresor que se rehusa a ayudarla con la educación de sus hijos negándole pagar los 60 mil colones que la ley le exige por pensión. Ella es una madre, que si bien no planeó su embarazo a los 16 años, da su alma, vida y corazón por el bienestar de sus hijos.

Sin lugar a dudas, Madre, sólo hay una. Todos la hemos tenido. Hay Madres trabajadoras, Madres amas de casa, Madres estudiantes, Madres adolescentes, Madres jóvenes, Madres mayores, Madres exigentes, Madres relajadas, Madres empunchadas, Madres agotadas, Madres amadas, Madres agredidas, Madres felices, Madres tristes y la lista podría seguir; pero a todas ellas, a quienes las une los hijos de su propia sangre, también la sigue la Madre por Convicción.

Es aquella mujer que, sin poder experimentar la sensación de sentir como un ser humano crece mes a mes dentro de su pancita; ansía con todo su corazón sostener en sus brazos una nueva criatura tan inocente y pura que llena de sonrisas hasta el corazón más duro.

Aquella mujer que no para de rezarle a Dios obtener la oportunidad de dar ese amor a un bebé, en un hogar que será ajeno al propio, pero lleno de esperanza y oportunidades para el futuro.

No puedo evitar pensar que ellas también son Madres. Son Madres en su mente y corazón. No sólo aquellas que biológicamente lo son, si no las que su deseo las convierte en seres especiales, guías para los pequeños. Serán las que tendrán oportunidad de enseñarles a decir "mamá", de regañarlos cuando sea necesario, de consentirlos cuando lo sientan, de cuidarlos cuando estén enfermos, de ayudarles a estudiar cuando les cueste la materia, de sentirse orgullosa cuando se gradúen, de preocuparse cuando tengan su primer novio o novia, de llorar cuando se casen. Ellas serán.

A todas ellas, les llegará la oportunidad de convertirse en su mejor versión de ser humano.

Para vos, Naty, y para todas ustedes. ¡Feliz Día de la Madre!

martes, 19 de mayo de 2009

"Ya vino el muchacho a llevarse el carro"


Ayer me robaron mi vehículo, gracias al exceso de confianza de un guachi y un legítimo cuentazo, aunque no extraordinario de un sujeto que, a todas luces, sabía lo que hacía.

Tenemos 22 días de habernos trasladado a una nueva oficina en un centro comercial en Escazú y entre las mil maravillas que nos hablaron del lugar, era que, en 10 años nunca había sucedido nada que lamentar. A nadie le habían robado nada de las oficinas, todo era muy tranquilo y por supuesto, podíamos estar confiados por la seguridad de nuestros vehículos, los cuáles por cierto, los cuidan unos guachis a quienes se les paga 2 mil colones semanales por carro.

En efecto, el lugar se ve muy tranquilo y seguro, hasta ayer. Cuando terminé mi jornada laboral, a eso de las 7 pm, alisté mis cosas y salí para dirigirme hacia mis clases de inglés, cuando veo que el guachi, que no es el que ha estado permanentemente en ese lado donde parqueo, se me queda viendo extrañado y pelándome los ojos me dice "ya vino el muchacho a llevarse el carro".

Me quedé fría, volví a ver mi espacio y en efecto estaba vacío. Pensé que era una broma y no hablé por unos segundos. Al parecer, el tipo andaba vestido como de mecánico, con gorra y ropa sucia, dijo que él era el mecánico de mi carro y que ocupaba llevárselo. Aquí es donde se dan contradicciones; ayer, el guachi dijo que él "se fue de pollo" y le dijo "ah, sí, de la muchacha que trabaja en el segundo piso". Sin embargo, hoy, dijo que fue el propio robacarros el que le dijo que me conocía desde hace muchos años y que yo sabía de qué estaba hablando.

El ingenioso tipo, le dijo que iba a ir a recoger la llave y que ya regresaba. A los 10 minutos salió con una llave en la mano, abrió el carro y se fue tranquilamente. La alarma antisecuestros nunca funcionó. Claro, es que ellos hacen un circuito, las "queman" y en dos segundos ya el carro queda desprotegido y con una llave maestra lo abren como si nada.

Mientras le preguntaba con indignación, por qué no me había ido a buscar en ese momento y cómo era posible que creyera semejante cuento, que, a como están las cosas hoy en día, es más que evidente que es un timo más; él se puso nervioso y trataba de hablar con los guardas de seguridad del propio centro comercial para tratar de buscar más excusas que darme.

El local cuenta con un parqueo bajo techo, sin embargo hay que pagar $125 al mes por utilizarlo, adicional al alquiler de las oficinas. Es por esto que, la mayoría de los inquilinos, se ven obligados a parquear en los espacios de afuera, cuando tienen suerte de encontrarlo, si no, toca dejarlo en la calle, confiando nuevamente en los guachis.

El hecho ocurrió a las 2 pm y yo salí cinco horas después. Hice la llamada de rigor al 911 y terminé saliendo del OIJ a las 10 pm. Como, evidentemente no me iba a quedar callada, me fui a primera hora a hablar con la administración del local y la respuesta que me dieron es que, el INS no les ha dado póliza de seguros, por lo que no pueden ayudarme ni hacerse responsables de nada.

Yo parquié en los espacios que el local tiene pintados afuera para estacionar, entonces, deberían de poder hacer algo, ¿no?, ¿Y qué pasaría si los demando?.

A pesar de la cólera de ver lo inocentes e ingenuos (en extremo) que a veces somos los ticos, muchos han tratado de consolarme con decirme que debo dar gracias a Dios porque no fue un bajonazo o un hecho más grave qué lamentar.

Esto me preocupa. Ahora se supone que debo agradecer que me robaron el carro de esta manera y no me hicieron daño. El día de mañana, probablemente algunas de las personas que han vivido el horror de un bajonazo violento, tienen que dar gracias a Dios y darse tres golpes en el pecho porque no los secuestraron o algo peor.

Qué lástima que tengamos que llegar a conformarnos con la sociedad en la que estamos empezando a vivir.

jueves, 14 de mayo de 2009

¡Arriba!

Aunque ya se ha hablado mucho sobre él, oír el mensaje no hace daño.


miércoles, 22 de abril de 2009

Chicken a la Carte

¿Y usted se queja de la crisis?

jueves, 5 de marzo de 2009

Estragos para la Farándula


Si con ¿Quién quere ser un millonario? hubo comentarios y críticas; con Intrusos de la Farándula podríamos escribir una biblia completa y nos quedamos cortos.

Vamos por partes. Es una copia de La Oreja, sí. Y para quienes han visto el programa mexicano, se dan cuenta que las notas son tal cual las presentaron: persiguen a los entrevistados, hacen preguntas en extremo personales e irrelevantes para el televidente, pero que al final despiertan el morbo del target del programa y se encargan de mostrar el lado menos bonito de la "víctima" y más si se trata de la personas de la competencia.
Hay quienes se enojan y huyen (que son los que pierden) y hay quienes simplemente hablan sin ningún tapujo, vergüenza o tan siquiera consideración a sus familiares, como lo hizo Melissa Mora al decir que el dueño de la Guácima, un hombre casado, separado y vuelto a juntar; ha sido el amor de su vida, pues "una relación de cinco años no se olvida fácilmente"... Sin comentarios.

Pero lejos de su descaro y por lo poco que he podido ver del programa; me parece que su producción y tomando en cuenta todo lo dicho anteriormente, no ha sido tan mala. El set llama la atención, hay un intento de fluidez entre los presentadores, aunque podrían quitar a dos que sobran por mucho y darles clases intensivas de dicción al resto.
Las entrevistas a Linda Díaz, a cargo de Gilberto Valencia, fue de lo mejorcito que pude ver.

Ahora bien, tener ese programa todos los días es casi un abuso. ¿De dónde van a sacar tanto trapo sucio o será que se atreverán a contar todos los chismes que la gente medio oye, pero que nadie se anima a contar tal cuál como son?

Ya lo hecho, hecho está y el programa salió. Es una lástima que no hayan considerado el espacio para producir algo que realmente le sea útil al público. ¡Bendita sea la televisión por cable!

martes, 3 de febrero de 2009

¿Quién quiere ser "millonario"?


Aunque no lo vi desde el principio, el nuevo trapito de dominguear de canal 7 me dejó más sinsabores que la expectativa generada alrededor de un buen programa que ha llegado a muchos países con buena aceptación.

Para empezar, ¿quién le dijo a Ignacio que hablar de tú lo hace mejor animador? Mientras los concursantes le respondían, hasta con respeto, de usted; él seguía hablándoles de tú, tal vez tratando de suavizar su imagen de director de noticias, pero qué va! Lo preferimos como presentador. ¿Será que en el 7 solo le pueden dar esa tarea a Edgar Silva?

Creo que el mayor premio de la noche fue de millón y medio de colones, y una concursante anterior se llevó un millón de colones. Ignacio, con su nueva blanca sonrisa les dijo, "felicidades, ya eres un millonario". ¿Lo son de verdad?

Aparte de lo extremo delgado que estaba el director de noticias, al programa le falta madurar y mucho, así que esperaremos por una evolución positiva antes de emitir mayor criterio.

jueves, 29 de enero de 2009

El Plan Escudo


Esta noche, el Presidente de la República, Oscar Arias; anunció el plan para hacerle frente a la crisis que ya está haciendo sus estragos en ciertos sectores de país.

El detalle del plan está basado en cuatro pilares: Familias, Trabajadores, Empresas y Financiero.

Destaca el llamado que hizo el mandatario a las empresas privadas de reducir los salarios de los altos mandos, antes que despedir a los empleados más humildes. ¡Lástima que no lo hizo dos días antes, cuando La Nación hizo su reajuste interno!

Creo que unas ideas están atinadas, otras definitivamente habrá que esperar para ver su resultado.

Aquí está el discurso de que dio esta noche y su Plan Escudo.

martes, 13 de enero de 2009

¿Palmares o no Palmares? La vida debe continuar


Antes de entrar con la polémica pregunta de si se debe o no hacer las fiestas de Palmares, es inevitable no comentar el gran dolor que vive Costa Rica debido al terremoto de 6,2 grados en la escala de Ritcher que sacudió nuestro país la semana pasada.

Por más que trato de hacer memoria, no recuerdo haber visto un desastre natural que generara tanta duelo y consternación. Ya sabemos que anualmente nos golpean inundaciones y otros fenónemos naturales; pero no siempre vemos como dos niñas que están jugando en la acera terminan bajo miles de toneladas de tierra, luego de un terremoto; o que un trabajador de la Dos Pinos queda sepultado junto a su vehículo, varios metros lejos de lo que, 40 segundos antes, era una carretera.

Los correos y llamadas de personas de otros países preguntando sobre nuestra seguridad no se han hecho esperar. Claro, es que las imágenes son aterradoras. Tanto que un jugador paraguayo que La Liga contrató para el nuevo torneo decidió no venir a Costa Rica por miedo a los temblores.

Lo que me tiene orgullosa de mi pueblo es que responde cuando lo tiene que hacer. Personas particulares, grupos religiosos, empresa privada se han organizado de muchas maneras para que hagamos nuestro aporte. Podemos ir directamente a dejar artículos necesitados a centros de acopio instalados inclusive en Casa Presidencial, hasta enviar un mensaje de texto para mandar un monto de dinero específico.

Las redes sociales han hecho lo suyo informando, como debe ser y al instante, sobre cómo ayudar, además del proceso de rescate de víctimas.

Así que sin ahondar mucho en lo que ya se ha dicho; creo que es momento de agarrar fuerzas y levantarnos como ya lo estamos haciendo.

¿Se deben cancelar o no las fiestas de Palmares? Cada quién tendrá su opinión y se reflejará en la convocatoria que tenga el evento. Si no está de acuerdo con que se hagan, simplemente no vaya. Y de igual manera, quien vaya, estará colaborando con los damnificados; así que es cuestión de decisión.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Memorias del 2008


¡Qué rápido se fue el año!

Estuvo lleno de acontecimientos y cambios. A nivel internacional, fuimos testigos de la elección del primer presidente negro en Estados Unidos; tuvimos una tica en Latin American Idol que mantuvo a todo el país pendiente de ella; Nery Brenes destacó en las Olimpiadas de Beijin y el mundo enteró fue y sigue siendo golpeado por la crisis económica en Estados Unidos.

Pero lejos de querer hacer un resumen de hechos, aprovecho para compartir lo que me queda del 2008, lo que dejo atrás y lo que anhelo:

- Un cambio laboral que me reta a probarme cada día como profesional.
- La confianza en uno mismo es la clave para hacerle frente a las pruebas que nos pone Dios en el camino.
- No todo sale como uno quiere, pero luego la vida se encarga en demostrar el por qué.
- No podemos poner en manos de otros nuestra propia felicidad.
- No me arrepiento de lo que hice, si no de no haber tenido el valor para hacer lo que quería. A veces es bueno arriesgarse.
- Hay que decir lo que pensamos y sentimos sin temor. Lo más que puede pasar, es que no pase nada.
- Ser lo suficientemente maduro para aprender de los errores y proponerse a no cometerlos de nuevo.
- Analizar bien las cosas para tomar las decisiones adecuadas, pero no tener temor si no resulta como pensábamos. Todo tiene solución.
- No tener miedo a decir no y decir sí sin temor.
- Si no sabe algo, preguntelo sin pena.
- De cada experiencia vivida, tome lo bueno como recuerdo y lo malo como aprendizaje.
- Di "te quiero" sin temor pero acepta cuando no sos correspondido.
- No aferrarse a un amor imposible.
- Luchar por tus metas sin importar lo que los demás piensen.
- Conserva a tus amigos. No les mientas. La amistad se forja con confianza y respeto.
- Tu familia siempre te apoyará en todo momento.
- Que las críticas destructivas no te hagan daño, especialmente si vienen de personas de poco fiar.
- Rodeate de personas de bien.
- Definir lo que quieras para tu vida.
- Disfrutar cada momento vivido sin pensar en lo que vendrá después.
- Y por último, agradecer infinitamente a Dios por permitirme vivir un año más al lado de las personas que quiero.

Solo me queda desearles a todos un 2009 lleno de bendiciones. En los momentos duros, confíen en sí mismos y verán que lograrán superar los obstáculos que se les presenten.

¡Que todos sus sueños se cumplan!

martes, 16 de diciembre de 2008

En tierras centroamericanas

La semana anterior estuve en Honduras y Guatemala, realizando unos diagnósticos de comunicación interna en DHL.

Confieso que iba sumamente asustada pues, tenía una responsabilidad grande al realizar este trabajo sola, habían expectativas sobre mí y estaba ansiosa por conocer a las personas que conforman la empresa en los otros países.

En Honduras me trataron muy bien, aunque solo conocí un poquito de San Pedro Sula. Poquito me refiero al trayecto entre el hotel y la empresa, pues la inseguridad impide salir de noche.

Luego de haber trabajado bastante en Honduras, a Guatemala llegué como un zombie, pues tenía solo tres horas de sueño; pero el calor de la gente compensó todo. Se deshicieron en atenciones y todos fueron muy abiertos y amables conmigo.

Lo mejor fue un grupo de colaboradores del departamento de Ventas de la empresa, que me hicieron sentir como en casa.

Sergio ("Gato"), Hector (Giovanni, todavía no entiendo esa doble personalidad), Gloria, Marianel y mi compañero allá, Tekandi; hicieron "yunta" con el fin de hacer mi estadía placentera.

Cuando les conté que iba a ir a Antigua el sábado por la mañana, inmediatamente me dijeron que una cosa era ir en la mañana y otra de noche, y que ellos se encargarían de llevarme en la noche.

Como diría mi mamá, "renca y la empujan..." Por supuesto que accedí a tal generosidad de parte de mis nuevos amigos chapines.

Llegamos a Antigua el viernes en la noche y yo estaba congelada. Calculo que estábamos a unos 12 grados, pero para ellos era sumamente normal. Primero comimos y luego nos fuimos a la disco. Llena de europeos, la música era variada, muy movida y la gente no paraba de bailar.
Cuando ya estaba empezando a entrar en calor, prendieron las luces. Volví a ver el reloj y eran las
12:30 pm. "Sí, es que en Guatemala se acaba la fiesta a la 1 am", me dijeron. Inmediatamente pensé que en Costa Rica harían toda clase de manifestaciones, con llantas quemadas incluidas, ante una ley así.

Al día siguiente, el panorama era distinto. De camino se ve el Volcán de Agua, que en la época de la Colonia, se llenó de agua por los torrenciales aguaceros y explotó inundando toda la ciudad. Al lado está el Volcán de Fuego, llamado así porque aún sigue activo y hace pequeñas explosiones que se ven desde lejos.

El recorrido empezó con un buen desayuno, y luego, ¡a comprar!. Había de todo. Collares, pulseras y cuanta cosa se imagina uno, todo ofrecido en su mayoría por indias en las calles o en el Mercado de Artesanías.

Lo curioso de Antigua, es que los locales tienen prohibido colocar grandes rótulos en las afueras de sus establecimientos; por lo que llama la atención ver un sobrio rótulo de Mc Donald's, Burger King y Campero, que apenas ayuda para distinguirlo de cerca de los demás establecimientos.

Iglesias, Conventos y hasta un Cuartel de la Policía forman parte de la ciudad, de alrededor de 800 metros cuadrados. Y no se puede ir uno, sin antes subir al Cerro de la Cruz, que ofrece una vista panorámica de la ciudad con el Volcán de fondo. Simplemente espectacular.

En resumidas cuentas, mi estadía fue muy agradable no solo por el cariño de la gente; si no por la cultura que envuelve a un pueblo amenazado con tanta violencia.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Los enredos por una tarjeta de crédito


Antes de contarles mi anécdota, confieso que soy una enemiga pública de las tarjetas de crédito. Mi eterna canción de "no estoy interesada, por favor sáqueme de su base de datos"; probablemente le revuelva el estómago al pobre vendedor quién, al final de cuentas, está haciendo su trabajo y un un colerón debió llevarse, luego de echar todo el cuento que termina en nada.

Pero lo que son las cosas. Recientemente me dijeron que debía salir del país por cuestiones laborales y lo primero que pensé fue que todo lo tenía listo: pasaporte y visa al día. No hay problema. Hasta que me preguntaron: "¿tenés tarjeta de crédito?" "No, soy enemiga número uno de las tarjetas", contesté.

El discurso sobre la importancia de tenerla no esperó. Que si me enfermo, si se me pierden los viáticos o si únicamente me antojo de algo que me quiera comprar (razón por la que no uso tarjeta) fue parte de la lista sermoneada que me dieron para convencerme de ir a solicitar una.

Antes de dirigirme a la sucursal del Banco Nacional, llamé a oficinas centrales y me dijeron que podía ir en cualquier momento a solicitarla, que presentara únicamente una constancia salarial, recibo de agua, luz o teléfono, orden patronal y cédula. Y lo más importante, es que podía ir a dónde que me quedara mejor.

Con mis papelitos en manos me dirigí a la sucursal en el Mall San Pedro y con decisión dije: "Vengo a solicitar una tarjeta de crédito".

El joven que me atendió me volvió a ver con cara de perdido y me dijo como con miedo que el Banco no estaba dando crédito en este momento. "¿Cómo?" -le pregunté- "si yo llamé y me dijeron que solo presentara estos papeles"- y se los enseñé.

Mientras se rascaba la cabeza y consultaba con sus compañeros sobre cómo estaba el asunto, yo trataba de no alterarme por la fila de una hora que había hecho antes con tal de salir rápido de eso.

Al final se volvió y me dijo que lo iba a tramitar pero que no sería rápido porque todo lo estaban mandando para estudio. Accedí porque ya había hecho toda la vuelta, así que no me quedaba de otra. Claro, tenía que estarlo llamando o bien visitar la sucursal de San Pedro (no la del Mall) para ver si ya la tarjeta la habían entregado porque, por alguna razón, no pueden enviar las tarjetas a las sucursales donde uno hace el trámite y mucho menos al lugar de trabajo.

Salí verde de la cólera. Pero más me dio hoy, casi 28 días después de haber hecho el trámite, cuando me llamaron para decirme que "qué pena, pero que ¡tenía que tener un fiador!"

"¿Por qué no me dijeron eso desde el principio, cuando llamé?" le pregunté. "Es que los trámites cambian de sucursal en sucursal" - me respondió. Y para rematar, me dijo que tenía que ir a recoger los papeles a San Pedro para llevarlos a oficinas centrales en San José para hacer el trámite.

¡A ver! ¿Es que no existen reglas generales para hacer un simple trámite como solicitar una tarjeta de crédito?. ¿Cómo es posible que un mismo banco tenga diferentes procedimientos para un mismo trámite, dependiendo de la sucursal donde se solicite?

Evidentemente, no voy a seguir el proceso con este banco. Al final perdí tiempo, paciencia y me quedé sin mi tarjeta; para ahora darme cuenta que hay otras entidades que sí las están dando y que este banco lo único que hizo en hacer aún más engorroso un proceso como este.




miércoles, 26 de noviembre de 2008

"Dandogracias"


Así se traduce literalmente la celebración norteamericana Thanksgiving, que se celebra el cuarto jueves de noviembre, en donde las familias se reúnen para dar gracias a Dios. La fiesta va a acompañada de una gran cena y seguida por el Viernes Negro, donde todas las tiendas rebajan sus productos para marcar el inicio de la temporada navideña.

Si los ticos celebráramos esta fecha, me atrevería a describir la fiesta de esta manera:

La cena consistiría en una buena carne asada, bocas para picar donde no falte un "dip", frijoles molidos y salsa chunky. Unas 10 cajas de cerveza, una botella de whisky etiqueta negra, vodka y tequila.

El que pone la casa es el más fiestero y aparte de la familia, van los compas de la oficina, amigos de la U y los del barrio. Todos estos hacen el doble de los familiares, incluyendo a la tía que casi nunca ven y a la abuela con la que no se llevan.

¿Razones para dar gracias? En realidad hay varias. Porque, a pesar de la crisis y el ahogo en deudas, se pudo comprar el iPod más chuzo, ir a la playa cada vez que había fin de semana largo, cambiar el tuco de celular TDMA por un iPhone y juntar la plata para pagar la exorbitante cuenta antes de que le corten el teléfono. O bien, poder pagar la reconexión. Nada que un "tarjetazo" no pueda solucionar.

El viernes, por supuesto que sería de asueto también. Las filas para entrar a las tiendas y aprovechar las rebajas, darían la vuelta entera a la manzana y el 90% de los clientes se llevarían cosas que no necesitan o que luego de una "usada" dejarán en el rincón más oscuro del closet.

La tomadera de guaro se extendería hasta el domingo y el lunes más de uno se reportaría enfermo o llegaría con una cara que no tendría precio.

De igual manera y aunque no tengamos esta celebración; solo nos separan 4 días para que empiece diciembre, el cual estará lleno de fiestas así pero varias veces a la semana.



miércoles, 19 de noviembre de 2008

Nadie escarmienta por cabeza ajena


¡Y es que sucede tantas veces que aún no me explico cómo la gente no aprende!

Me refiero a un nuevo video bastante pasado de tono, donde una conocida presentadora de este país se muestra tal cual la trajo Dios al mundo, y sin dejar absolutamente nada a la imaginación.

No hay duda de que sea ella y, a pesar de que los medios han hecho lo imposible por tratar de comunicarse con ella, la madre de la joven de piel morena y que no canta tan mal, asegura que su hija es incapaz de algo así y que pone las manos en el fuego en su nombre.

Vamos a ver. La idea no es decirle a la mamá de esta muchacha, que no sea tan ingenua; el asunto va mucho más allá y hasta cierto punto, considero yo, tiene que ver con tener tres deditos de frente para ver las posibles consecuencias de los actos realizados.

¿Para qué exponerse a que manchen o señalen la imagen de una persona? En este caso creo que la joven del video es la principal, por no decir la única, responsable de que miles de costarricenses hayan visto algo que iba destinado para alguien más y que al final de cuentas lo utilizó para hacer daño.

La intimidad de cada pareja, debe quedarse así, en pareja. Es más cercano, más íntimo, hay confianza. Es mejor no dejar ningún tipo de material que se pueda divulgar, pues lastimosamente, para hacer daño solo hace falta encontrar el pretexto y alguien malintencionado.

Pudo haber sido un buen novio, pero uno no conoce realmente a las personas hasta que hacen algo así.

Sonaré muy conservadora, pero creo que la intimidad no es para grabarse; es para vivirse, sentirse y unirse emocional y físicamente con alguien. O bueno, así debería de ser...



jueves, 6 de noviembre de 2008

¡Sí se pudo!


El grito de "Yes, we can" que caracterizó la campaña del Senador Obama, retumbó más allá de las fronteras de los Estados Unidos, este martes 4 de noviembre.

Hasta pudimos ver como en Kenya se celebró la escogencia del primer presidente negro en la historia de la primera potencia del mundo.

Mucho se ha dicho de lo histórico que esto es para la humanidad, pero lo "bonito" del asunto empieza ahora.

Tengo que resaltar el hecho de que, si bien es cierto, es el primer presidente negro que llega a la Casa Blanca, no hay que olvidar que tanto las personas de color como las mujeres, se han ido abriendo campo en diversas puestos importantes, por lo que no debe sorprendernos mucho este hecho.

El señor Obama tiene una tarea titánica sobre sus hombros, de llevar la esperanza y el cambio que prometió durante su campaña a acciones concretas y palpables. Hacer que la gente que creyó en él, como la mencionada Ann Nixon Cooper, de 106 años; sienta que realmente el mundo ha cambiado para bien, que las barreras se han eliminado y que la unión por un bien común es posible.

Suena lindo, pero nadie dijo que sería fácil.

Sí creo que Obama tiene madera para materializar ese cambio del que tanto habló, pero es un trabajo en conjunto. Él sólo no puede hacerlo. Debe tener la sabiduría suficiente para tomar las decisiones correctas y tratar de quedarle bien a todo el mundo, que por ahí es donde los políticos comienzan a perder adeptos.

Para quienes no han tenido oportunidad de leer el discurso de victoria que dio la noche del martes en Chicago, aquí pueden verlo.

Estados Unidos y el mundo en general, necesita un cambio. Que sea la llegada del señor Obama, el inicio de ese cambio, el ejemplo que niños y jóvenes necesitan, y que finalmente entiendan, que nadie debe sentirse mejor o menor que ningún otro ser humano solo por tener un color de piel diferente, una inclinación sexual opuesta a la de la mayoría o una discapacidad física.

Yo creo que sí se puede. ¿Y usted? Los dejo con este video. "This is my America, your America, our America".

viernes, 31 de octubre de 2008

Ni dulce ni truco


La celebración de Halloween (¿celebración?), tal cual como nació hace más de 2,500 años con los celtas (ver historia aquí), no tiene cabida en nuestro país. De esto están muy conscientes los comercios que tuvieron que buscarle un tono más "atractivo" para que el negocio de esta fecha les de frutos.

Que lo diga mi hermana que estaba completamente ofuscada, hace días, buscando un disfraz para ir a una fiesta en un bar josefino, este mismo 31. Y es que Dios guarde no ir porque, "todas mis amigan van y simplemente es lo que la gente hace".

Su ofuscamiento se convirtió en consternación cuando simplemente le pregunté que para qué iba a gastar plata en algo que iba a usar una única vez en el año. "¡Jamás puedo llevar el mismo disfraz del año pasado!", me dijo. Quedé completamente regañada.

Además de comprar el disfraz, incluyendo accesorios y unas cuantas sombras para hacer su maquillaje un poco más tenebroso (y eso que el disfraz era relativamente sencillo: iba vestida de bruja); debía pagar taxi para llegar hasta el bar (el novio no pudo llevar su carro) y una vez ahí, pagar entrada con derecho a respirar para, finalmente disfrutar de las dos horas que duró arreglándose para la mencionada salida.

Así que solo ella, tuvo que desembolsar una cantidad considerable de dinero para disfrutar una celebración ajena, de la que nadie conoce cómo nace y que, tras de todo, se presta para delincuentes hagan de las suyas, escondiéndose detrás de una máscara.

Admito que en mi infancia, mi mamá me sacaba a pedir confites con una simple máscara de bruja, pero nunca entendí por qué y me llegué a enredar más cuando la iglesia se empezó a meter diciendo que la celebración era casi que un culto al cachudo.

A estas alturas de la vida, ni pido confites ni me pongo disfraz, y mucho menos ver películas de miedo. Me hice pendeja con los años. Lo que no va a cambiar es la forma en que el comercio le sacará el jugo a la fecha y mientras haya gente dispuesta a gastar esa plata, como mi hermana, con mucho más razón.

En conclusión, esta fecha ni la sumo ni la resto; pero insisto, mientras haya gente dispuesta a gastar plata en esto, se sostendrá por más tiempo.

lunes, 27 de octubre de 2008

La píldora del día después... ¿no es mejor la de antes?


Ahí están un poco de diputados y una Ministra impulsando un proyecto de ley para legalizar la distribución de la "pastilla de emergencia", alegando unos el por qué sí se debe aprobar, y otros no tan convencidos, dando sus razones citando a la Iglesia y demás, para alegar que no.

Sin afán de entrar en mayor detalle de si sí o si no, yo me pregunto, ¿y no será más fácil tomarse la pastillita de "antes" y que son de uso diario y que venden en cualquier farmacia del país, antes que andar corriendo buscando una después de?. Por supuesto que aquí no estoy tomando en cuenta los casos especiales y lamentables, como una violación, para no hacerlo más controversial de lo que ya es.

Pero me llama la atención que la diputada del PUSC, Ana Helena Chacón, crea que la propuesta "permite una mayor control de la natalidad, con lo cual se evitarían los embarazos no deseados. ver aquí.

Si bien es cierto, el 20% de los embarazos no deseados son de madres adolescentes, no creo, con el respeto que usted se merece doña Ana, que la respuesta sea simplemente darle a la joven, una pastillita luego de la torta, porque primero que todo, es probable que la muchacha se de cuenta hasta tiempo después de que está embarazada y la pastilla ya no tendría efecto; y segundo, simplemente no es la solución.

No podemos evitar que los adolescentes tengan relaciones, las hormonas y la curiosidad les gana por mucho, pero sí existe la responsabilidad de educarlos para evitar un embarazo, en el mejor de los casos; y principalmente, que decidan cuándo es el momento adecuado de dar ese paso tan importante.


domingo, 26 de octubre de 2008

¿Los qué?


Esa fue la pregunta que le hice a mi hermana, cuando al ver un video de un grupo musical (My Chemical Romance, para ser más precisos) me dijo que ellos eran "emos". Con toda la propiedad y conocimiento del caso, me explicó de que se trataba esa tendencia e inmediatamente pensé que, definitivamente, ya no saben qué inventar, con tal de sobresalir.

Para no quedarme con dudas y averiguar más sobre ellos (a quienes yo conocí como los dark, hace unos añitos o los benditos punk) busqué información sobre ellos y lo que encontré realmente me sorprendió, no por lo llamativo de su vestimenta, sino por la filosofía de vida que tienen, si es que la tienen.

De acuerdo con el sitio en internet http://www.colombiaaprende.edu.co/html/estudiantes/1599/article-124498.html, lo "bueno" de Emo, término que proviene de la palabra emotional (emocional), es que es una cultura de adolescentes y jóvenes entre los 14 y 21 años, donde se crean fuertes lazos de amistad con los compañeros y se exploran sentimientos de pareja.

Su filosofía se basa en lo siguiente:
  • Para los que se hacen llamar 'Emo', su personalidad tiene mucho que ver con su exterior. Así por ejemplo, el estar extremadamente delgado es sinónimo de la vida que quieren llevar. Esta vida es deprimente, sin sentido y sufrida. Si una persona quiere ser 'Emo' deberá ser delgado a cualquier precio.

  • Es necesario ser alto. Si es bajo de estatura, deberá usar plataformas para verse alto. Son las reglas de la comunidad.

  • El pelo siempre les cubre la cara puesto que quieren pasar desapercibidos. Son antisociales y no les gusta ser vistos. También significa que su existencia es sombría y triste.

  • Los 'Emo' viven en constante depresión debido a que según ellos, el mundo es miserable y denigrante. Sus habitaciones suelen tener poca luz, edredones de un solo color y cama sencilla y dura, de esta forma, al levantarse cada mañana recordarán lo miserable de su existencia y permanecerán en un estado de depresión todo el día.

  • Los 'Emo' no creen en religiones ni en dioses. Sus símbolos son: calaveras, corazones rotos y estrellas rosadas.

  • Las parejas sentimentales deben ser también 'Emo'. Deben compartir su dolor en todo momento. Si el 'Emo novio' está llorando, la 'Emo novia' debe llorar también. Los dos se cortarán la piel con cuchillas al mismo tiempo, se vestirán igual al punto de no saber quién es el hombre y quién la mujer.

Como parte de sus ritos está el cortarse las venas, acto sumamente destructivo, rechazo a las personas que no son iguales a ellos, así como sentimientos de odio y rechazo por el resto del mundo. Esto sin mencionar que las mujeres pierden completamente su feminidad, pasan en un estado de depresión permanente y no tienen expectativas de vida.

Y por si no fuera poco, en mayo pasado, una joven de 13 años perteneciente a esta subcultura, se ahorcó con el fin de impresionar a sus amigos. La policía tuvo muchos indicios para relacionar su muerte con la música que oía, principalmente de My Chemical Romance, Tokio Hotel y A.F.I.

Su madre, nunca pensó que el hecho de pertenecer al grupo, "le pudiera causar la muerte". Bueno, esto es porque no me cabe duda de que la señora nunca supo realmente en qué andaba su hija, y esto me lleva a la eterna pregunta de ¿en qué están los padres de esos muchachos?.

Estamos hablando de depresiones, sentimientos de odio, hacerse heridas, todo por seguir una idea, que, si me preguntan a mí, no le encuentro ningún sentido.

Es cierto que los adolescente son difíciles, pero siempre hay señales que indican cuando algo no anda bien y es tanto responsabilidad de la familia, como de los centros educativos, velar por que no caigan en trampas o "ondas cool" que lo único que les va a generar es un serio problema psicológico con repercusiones terribles.




miércoles, 8 de octubre de 2008

¿Teletrabajo? Sí, ya lo probé.


No pensé que lo lograra, pero lo hice. Hoy tuve mi primera experiencia con el teletrabajo y fue mejor de lo que esperaba.

Claro, no lo hubiera hecho de no haber sido por un dichoso spam que cayó en el edificio donde se encuentra la oficina donde trabajo y que me obligó a trabajar hoy desde mi casa.

Siempre pensé que no podría trabajar desde la casa porque ya me imaginaba a mi mamá pidiéndome que le ayudara a limpiar la casa o que terminara de lavar un "poquillo" de ropa que había en la canasta. Por supuesto que los fines de semana sí hago mis tareas de rigor, y claro que pensé que no me podría "safar" de esas obligaciones si me traía mis obligaciones a la casa.

Luego, en la tarde probablemente me sentiría muy tentada a tomar una siesta y cuidado y sigo directo... en fin, habían muchas razones para negarme a hacer la prueba. Pero, qué dicha que lo hice!

Es cierto que la productividad aumenta, también que uno se concentra más y por supuesto, la comodidad es espectacular. Aunque sí hay que seguir ciertas reglas, o por lo menos en mi caso fue lo promordial.

Me levanté temprano como siempre, me bañé y me vestí por si tenía que salir de imprevisto. Respeté mi horario tal cual como si estuviera en la oficina, con mi hora de almuerzo incluida.

El haberme quedado hoy en mi casa, significó que ahorrara gasolina trasladandome desde San Sebastián a La Uruca en hora pico; ahorro de luz y agua en la oficina y de teléfono también porque ahora la tecnología nos permite tener llamadas por medio de skype, yahoo o hotmail.

Sería bueno que más empresas que unan a esta práctica y sobretodo, que nos quitemos el miedo y lo intentemos, tomando en cuenta las recomendaciones que les comento acá.


lunes, 29 de septiembre de 2008

El Movimiento María José


Y digo movimiento porque podría asegurar que muy pocas jóvenes han provocado que tanto familias enteras, sin importar edades; como empresas privadas, negocios y hasta el mismo Presidente de la República; esté pendiente de lo que esta cantante hace en el cono sur del continente.

El recibimiento que tuvo en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría fue digno de una estrella, de una ídolo y como siempre se ha caracterizado, su sonrisa no se apagaba a pesar de las empujadas, majadas de pie y seguridad que la rodeó en todo momento

Claro, no podemos negar la privilegiada voz que esta herediana tiene y que por supuesto la tienen dentro de las cuatro finalistas del Latin American Idol, en su tercera temporada. Pero el asunto va más allá. Se trata de un movimiento, que podríamos asociar con éxtasis y euforia por parte de un país sediento de conquistas.

Lo que genera María José, se asemeja a lo que vivimos con Claudia en Atlanta 96 o con la selección de Costa Rica en Italia 90. Es sencillamente la posibilidad de alcanzar algo "lejano" para nosotros y que a pesar de los miles de intentos que los ticos hacemos por conseguir las preciadas medallas de oro en los juegos olímpicos, pasar a las siguientes rondas en campeonatos de fútlbol o ganar los concursos de belleza; se esfuman.

Ahora bien, lo curioso de todo el asunto es precisamente que en esta ocasión, no dependemos del desempeño de un tercero, sino que somos los propios ticos los que la tenemos donde está. Esa es la característica del movimiento.
Podemos decir que "nos la estamos creyendo" y de qué manera!. No hay grupo de amigos que no comente sobre el desempeño de la tica o los mensajes en el MSN instando a la votar al 43657 (hasta ya me lo aprendí) con la palabra María y ni qué decir de los "canjes" en restaurantes y negocios a cambio de votos. Eso se llama querer.


No me imagino cuántos mensajes de texto se envían entre miércoles y jueves, pero no dudo que sean diferentes o incluso más que la cantidad que se envía en una fecha especial como Navidad, la cual registró una suma de 11 millones de mensajes el año anterior.

María José tiene una voz de ángel y cuatro millones de aliados, que desean que su coterránea gane este concurso que bien se merece. El talento no tiene precio, pero sí recompensa y Costa Rica está decidida en ayudarle a obtenerla.



domingo, 14 de septiembre de 2008

Jugando a las muñecas con bebés reales


Me sorprendió la noticia que hace poco el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), divulgó sobre las madres adolescentes. No es que me asuste el ultra reconocido hecho de que cada día, más y más jóvenes adolescentes quedan embarazadas, pero no pude ocultar mi asombro al leer que 13 niñas menores de 10 años esperan bebé.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en el 2007 nacieron 500 niños de madres menores de15 años, y para evitar que estas pierdan sus estudios, el PANI lanzó una campaña para instarlas y ayudarlas a que no abandonen las aulas.

Aunque esto está bien, creo que el problema va mucho más allá. Vamos por partes. El dato indica que son menores de 10 años! Es decir, niñas de cuarto grado de la escuela están teniendo relaciones sexuales, muy probablemente con sus propios compañeros de aula, si no es que están siendo abusadas sexualmente en sus hogares.

He oído mucho decir que ahora los niños y niñas son muy "chispa", y aunque no dudo que esto sea cierto, el asunto tiene que ver con la educación que se les da en los hogares, los programas de televisión que ven y el trabajo de los maestros y maestras en las aulas.

¿Por qué la curiosidad está llegando a tan temprana edad? Bueno, hay que ver en el ambiente que estos niños se están desarrollando y la orientación que los padres les dan con respecto de lo que oyen y ven.

Hace unos años, se formó en Estados Unidos un movimiento entre adolescentes quienes se comprometía a no tener relaciones sexuales hasta el matrimonio. Probablemente la promesa se rompió cuando llegaron a la universidad, pero el punto es que no hay prisa para dar ese paso.

Los psicólogos afirman que una persona debería ser mayor de 20 años para asumir la responsabilidad que conlleva tener relaciones sexuales con otra persona, no solo por un posible embarazo; sino para evitar enfermedades, además de poder manejar adecuadamente el vínculo sentimental que en el mejor de los casos, lleva a una pareja a expresarlo de manera física.

Considero que el sistema educativo tiene una ardua tarea por delante, si quiere evitar más embarazos en niñas y adolescentes, pues probablemente no están recibiendo la información adecuada en los hogares.